Este blog nace con el deseo de contribuir y sumar a la escena fotográfica, aportando las diferentes miradas que los fotógrafos obtienen de nuestro territorio.
Debido al vuelo que el blog ha tomado como un cuerpo independiente y autónomo, Chilenización nace como una forma de domesticación interior: conocernos primero para poder emprender el camino exterior, adoptándonos en la imagen, reconociéndonos en los diferentes proyectos que hablan de un espacio común y diverso.
Chilenización no es una alegoría a lo “nacional”, ni pretende ser la fotografía “de” chile, simplemente refleja un espacio de visión personal, donde cada autor se ha entregado con su mirada de fotógrafo, a la creación e investigación.
M. Adaro.
Lugar
La subjetividad trama su memoria en relación al espacio que habita. A esto lo denominamos un lugar. No existe un registro objetivo del lugar, sino sólo señas, referencias, alusiones a un plano de la existencia que está hecho de huellas que no cesan de articularse en el tiempo, sin pretender confundirse con la verdad. Existimos al abrigo de los lugares. (Sergio Rojas)
domingo 31 de enero de 2010
sábado 23 de enero de 2010
Fotografias de Celeste Rojas Mugica
Serie: Lodeellos (trabajo en desarrollo)







“Lodellos” es el título de una serie de imágenes que no tienen mayor objeto que el de retratar a quienes constantemente o en algún determinado momento han compartido conmigo la vida diaria.
No hay en estas fotografías una búsqueda por hacer de nosotros, los jóvenes, un fenómeno más comprensible, supongo que ni siquiera hay demasiadas razones válidas por las que se suela en ciertas ocasiones denominarnos “incomprendidos”. Estas imágenes no tienen aspiración mayor que la de transitar por el cotidiano más simple de una serie de personas que no tenemos demasiado que contar, pues posiblemente no haya nada que tengamos absolutamente claro.
Suelo – o solía – reunirme con ellos la mayor parte del tiempo a “pasar el rato”, aquel que muchas veces consiste en quizás solo observarlos incansablemente por unas horas mientras conversamos o compartimos el descanso perpetuo luego de noches agitadas donde pareciera, por el estado posterior de nuestros cuerpos, que hubiésemos dejado la vida; me atrae observar sus lánguidos cuerpos despojados de toda actividad, entregados completamente al extraño goce de no hacer nada.
Es este posiblemente el trabajo más sincero que pueda llegar a hacer jamás en mi vida y es sin duda el único que no dejaré de construir nunca, pese al paso del tiempo y todo lo que con él pueda venir, pues es y será también todo eso.







“Lodellos” es el título de una serie de imágenes que no tienen mayor objeto que el de retratar a quienes constantemente o en algún determinado momento han compartido conmigo la vida diaria.
No hay en estas fotografías una búsqueda por hacer de nosotros, los jóvenes, un fenómeno más comprensible, supongo que ni siquiera hay demasiadas razones válidas por las que se suela en ciertas ocasiones denominarnos “incomprendidos”. Estas imágenes no tienen aspiración mayor que la de transitar por el cotidiano más simple de una serie de personas que no tenemos demasiado que contar, pues posiblemente no haya nada que tengamos absolutamente claro.
Suelo – o solía – reunirme con ellos la mayor parte del tiempo a “pasar el rato”, aquel que muchas veces consiste en quizás solo observarlos incansablemente por unas horas mientras conversamos o compartimos el descanso perpetuo luego de noches agitadas donde pareciera, por el estado posterior de nuestros cuerpos, que hubiésemos dejado la vida; me atrae observar sus lánguidos cuerpos despojados de toda actividad, entregados completamente al extraño goce de no hacer nada.
Es este posiblemente el trabajo más sincero que pueda llegar a hacer jamás en mi vida y es sin duda el único que no dejaré de construir nunca, pese al paso del tiempo y todo lo que con él pueda venir, pues es y será también todo eso.
lunes 18 de enero de 2010
Fotografias de Margarita Dittborn Valle
SERIE: Exótico






“Exótico” es un proyecto que profundiza en el imaginario que tuvieron los europeos respecto a América durante el período de los descubrimientos y las conquistas. Los fotomontajes se basan en imágenes de grabados creados, la mayoría de ellos por ilustradores europeos que jamás pisaron el continente americano, trabajados a partir de historias inventadas por los viajeros y reseñas sobre América que no se sabe en qué parte de la historia fue realmente que se tergiversaron tanto.
Texto:Margarita Dittborn






“Exótico” es un proyecto que profundiza en el imaginario que tuvieron los europeos respecto a América durante el período de los descubrimientos y las conquistas. Los fotomontajes se basan en imágenes de grabados creados, la mayoría de ellos por ilustradores europeos que jamás pisaron el continente americano, trabajados a partir de historias inventadas por los viajeros y reseñas sobre América que no se sabe en qué parte de la historia fue realmente que se tergiversaron tanto.
Texto:Margarita Dittborn
sábado 9 de enero de 2010
Fotografias de Manuel Morales Requena
Serie: Besones y Dormilones
Manuel Morales Requena hace parte del Colectivo Concepción fotográfica.






Las fotografías de Manuel Morales me develan ese estado/espacio, intimo/personal, del placer atrapado "in fraganti", o la cotidianidad de una acción tantas veces ejecutada y repetida, que por ordinaria pareciera perder su sentido.
Pero al encontrarme como una vogerista mas, contemplando como en un espejo de mi propia existencia, reviene a mi inconsciente esa frase celebre del "instante decisivo".... del tan afamado fotógrafo.
Que es un instante? algo robado y extraído, aquí el deseo de la propia boca, la nostalgia de un pasado o la certitud de un presente; tanto representa una imagen cuando en ella vemos lo mas esencial y simple de nosotros mismos,
tanto valor posee cuando su valor lumínico es como una metáfora, los jóvenes se besan y entregan sin tapujos y otros han sido encontrados in situ, entregados a los brazos de Morfeo sin mas estéticas, sin mas maquillajes y sin mas escenarios que la realidad y vida misma. Texto: Mane Adaro.
Manuel Morales Requena hace parte del Colectivo Concepción fotográfica.






Las fotografías de Manuel Morales me develan ese estado/espacio, intimo/personal, del placer atrapado "in fraganti", o la cotidianidad de una acción tantas veces ejecutada y repetida, que por ordinaria pareciera perder su sentido.
Pero al encontrarme como una vogerista mas, contemplando como en un espejo de mi propia existencia, reviene a mi inconsciente esa frase celebre del "instante decisivo".... del tan afamado fotógrafo.
Que es un instante? algo robado y extraído, aquí el deseo de la propia boca, la nostalgia de un pasado o la certitud de un presente; tanto representa una imagen cuando en ella vemos lo mas esencial y simple de nosotros mismos,
tanto valor posee cuando su valor lumínico es como una metáfora, los jóvenes se besan y entregan sin tapujos y otros han sido encontrados in situ, entregados a los brazos de Morfeo sin mas estéticas, sin mas maquillajes y sin mas escenarios que la realidad y vida misma. Texto: Mane Adaro.
jueves 7 de enero de 2010
Fotografias de Rodrigo Gomez Rovira
Serie: Patagonia








Estoy todavía a la búsqueda de la identidad en fuga de mi mirada. Yace diseminada en algún lugar indeterminado entre dos puntos geográficamente reconocibles:
Chile y Francia. Nací en el primero, crecí en el segundo. He vuelto después a
mis presuntos orígenes pero sólo para descubrir que me olvidé de lo que fue
primero: Latinoamérica o Europa.
En que lugar abrí los ojos? ?Donde fue que aprendí a mirar? Navegante incierto entre esas dos aguas, especulo sobre el lugar exacto.
Ya no es un punto sino una línea. Una raya en el agua, la barra de un equilibrista. En esa cuerda floja me sitúo para mirar y construir mis imágenes. RGR. Texto extraído desde el libro Fotografía Chilena Contemporánea 01/CNCA 2009.








Estoy todavía a la búsqueda de la identidad en fuga de mi mirada. Yace diseminada en algún lugar indeterminado entre dos puntos geográficamente reconocibles:
Chile y Francia. Nací en el primero, crecí en el segundo. He vuelto después a
mis presuntos orígenes pero sólo para descubrir que me olvidé de lo que fue
primero: Latinoamérica o Europa.
En que lugar abrí los ojos? ?Donde fue que aprendí a mirar? Navegante incierto entre esas dos aguas, especulo sobre el lugar exacto.
Ya no es un punto sino una línea. Una raya en el agua, la barra de un equilibrista. En esa cuerda floja me sitúo para mirar y construir mis imágenes. RGR. Texto extraído desde el libro Fotografía Chilena Contemporánea 01/CNCA 2009.
Fotografias de Cristobal Barrientos
Serie: Retratos Verdaderos
Cristobal Barrientos hace parte del colectivo Concepción fotográfica.




Vemos la fotografía como una referencia visual al ente real porque la imagen resultante denota características reconocibles del objeto original capturado. Se produce una construcción instantánea de asociatividad entre lo fotografiado y la fotografía como objeto. El retrato es un esfuerzo por enfatizar esa relación. Pretende interpretar la forma original, el objeto del acto fotográfico, de una manera que sea reconocible por el observador final. Se persigue que éste logre la identificación, y mientras más fácil sea este proceso, más válido es. Sin embargo, existe un instante en que esa relación objeto-reconocimiento, de formación casi instantánea, recién empieza a formarse y carece aún de una validación cierta, existe la sensación de la presencia como un todo, apenas identificable, algo común a todos los rostros, la figura sobre un fondo; algo vivo que empieza a tomar forma. Esta serie es un esfuerzo de ver a personas únicas como algo más que una cara irrepetible. Como algo que se repite en todos nosotros. Una presencia que va más allá de la visualización obvia. Cristobal Barrientos.
Cristobal Barrientos hace parte del colectivo Concepción fotográfica.




Vemos la fotografía como una referencia visual al ente real porque la imagen resultante denota características reconocibles del objeto original capturado. Se produce una construcción instantánea de asociatividad entre lo fotografiado y la fotografía como objeto. El retrato es un esfuerzo por enfatizar esa relación. Pretende interpretar la forma original, el objeto del acto fotográfico, de una manera que sea reconocible por el observador final. Se persigue que éste logre la identificación, y mientras más fácil sea este proceso, más válido es. Sin embargo, existe un instante en que esa relación objeto-reconocimiento, de formación casi instantánea, recién empieza a formarse y carece aún de una validación cierta, existe la sensación de la presencia como un todo, apenas identificable, algo común a todos los rostros, la figura sobre un fondo; algo vivo que empieza a tomar forma. Esta serie es un esfuerzo de ver a personas únicas como algo más que una cara irrepetible. Como algo que se repite en todos nosotros. Una presencia que va más allá de la visualización obvia. Cristobal Barrientos.
lunes 28 de diciembre de 2009
Fotografias de Hector Gonzalez de Cunco
Serie: "Comarca de ausencias" Fondart 2008
http://www.youtube.com/watch?v=QjRJ6BaOIAI










Estuve casi 30 años sin visitar Chile, viviendo a caballo entre Sevilla y París. Pero desde el 2005 paso largas temporadas en la comarca donde quedó dispersa mi infancia. Todo ha cambiado, claro. Hace mucho que arrasaron los bosques. No hay pesca porque la industria salmonera ha contaminado los ríos. El ferrocarril ya no existe, un incendio se tragó el edificio de la estación y llegué justo cuando se estaban llevaban la línea del tren. Encontré un Cunco empobrecido, donde la identidad local escasea; la conciencia histórica no existe y los jóvenes ignoran el pasado maderero y ferroviario. Ahora, en “el pueulo” reina la postmodernidad: tiene dos supermercados, mucho asfalto, un ciber de primer mundo y cada “cuncuno” anda entrampado con varias tarjetas de crédito. Pero no encontré ni una mísera foto donde consolar las nostalgias o confirmar mis recuerdos. Conmovido, comencé a retratar mis propios fantasmas para construir una colección de imágenes que me ayudasen a recordar. Ahora, antes de volver a partir, quiero que existan muchas fotos de la vida cotidiana ¡esas que tanto eché de menos al volver a esta comarca de ausencias!
Texto: Hector Gonzales de Cunco
"La Imagen es Palabra Poética, en ella nos quedaremos, es decir, en el corazón de los que amamos y nos aman…, y en estas fotografías. Mas, en ambos nos iremos borrando: poco a poco"
Rume mañvm ta ñi kvme wenvy Héctor González.
Extracto del Texto Comarca de ... por Elicura Chihuailaf Nahuelpan
Temuco, Región Mapuche, Luna de los Frutos
http://www.youtube.com/watch?v=QjRJ6BaOIAI










Estuve casi 30 años sin visitar Chile, viviendo a caballo entre Sevilla y París. Pero desde el 2005 paso largas temporadas en la comarca donde quedó dispersa mi infancia. Todo ha cambiado, claro. Hace mucho que arrasaron los bosques. No hay pesca porque la industria salmonera ha contaminado los ríos. El ferrocarril ya no existe, un incendio se tragó el edificio de la estación y llegué justo cuando se estaban llevaban la línea del tren. Encontré un Cunco empobrecido, donde la identidad local escasea; la conciencia histórica no existe y los jóvenes ignoran el pasado maderero y ferroviario. Ahora, en “el pueulo” reina la postmodernidad: tiene dos supermercados, mucho asfalto, un ciber de primer mundo y cada “cuncuno” anda entrampado con varias tarjetas de crédito. Pero no encontré ni una mísera foto donde consolar las nostalgias o confirmar mis recuerdos. Conmovido, comencé a retratar mis propios fantasmas para construir una colección de imágenes que me ayudasen a recordar. Ahora, antes de volver a partir, quiero que existan muchas fotos de la vida cotidiana ¡esas que tanto eché de menos al volver a esta comarca de ausencias!
Texto: Hector Gonzales de Cunco
"La Imagen es Palabra Poética, en ella nos quedaremos, es decir, en el corazón de los que amamos y nos aman…, y en estas fotografías. Mas, en ambos nos iremos borrando: poco a poco"
Rume mañvm ta ñi kvme wenvy Héctor González.
Extracto del Texto Comarca de ... por Elicura Chihuailaf Nahuelpan
Temuco, Región Mapuche, Luna de los Frutos
jueves 17 de diciembre de 2009
Fotografias de Patricio Valenzuela Hohmman
Serie: Animitas
http://www.photoshelter.com/c/southcone








Adornan las carreteras con su colorinche presencia, recordándonos que la muerte
esta siempre ahí como parte del camino, un viaje con punto de partida pero sin arribo,
ni retorno....El negro Juan "Chalaman", camionero, "Samuel Zamora", taxista, un
"condominio" en un cruce perdido de la 2 región, muchas otras sin nombre;
desaparecidas las familias y amigos que les recuerden ya no se renueven sus colores,
peluches, chiches y fotos; se desvanecen bajo el clima inclemente.
Otras tienen mas suerte; lo camioneros tocan la bocina al pasar, piadosas señoras plantan arboles que los viajantes riegan, banderas de equipos futboleros recuerdan el club de los amores, manos que se persignan y para glorificar a las elegidas una que otra plaquita recordatoria "gracias por favor concedido"......... De pequeño me preguntaba si el muerto estaría realmente enterrado ahí, al menos una parte lo esta; el abrir y cerrar de ojos, el golpe terrible, el ultimo suspiro, el dolor de familiares y amigos transformando en cariño para que todos los pasantes tengan presente a la muerte, su dolor, su recuerdo.
Estas imágenes son parte de un trabajo en curso que desde mediados de 2008, pretende realizar un "registro" de animitas. TEXTO: Patricio Valenzuela Hohmann
http://www.photoshelter.com/c/southcone








Adornan las carreteras con su colorinche presencia, recordándonos que la muerte
esta siempre ahí como parte del camino, un viaje con punto de partida pero sin arribo,
ni retorno....El negro Juan "Chalaman", camionero, "Samuel Zamora", taxista, un
"condominio" en un cruce perdido de la 2 región, muchas otras sin nombre;
desaparecidas las familias y amigos que les recuerden ya no se renueven sus colores,
peluches, chiches y fotos; se desvanecen bajo el clima inclemente.
Otras tienen mas suerte; lo camioneros tocan la bocina al pasar, piadosas señoras plantan arboles que los viajantes riegan, banderas de equipos futboleros recuerdan el club de los amores, manos que se persignan y para glorificar a las elegidas una que otra plaquita recordatoria "gracias por favor concedido"......... De pequeño me preguntaba si el muerto estaría realmente enterrado ahí, al menos una parte lo esta; el abrir y cerrar de ojos, el golpe terrible, el ultimo suspiro, el dolor de familiares y amigos transformando en cariño para que todos los pasantes tengan presente a la muerte, su dolor, su recuerdo.
Estas imágenes son parte de un trabajo en curso que desde mediados de 2008, pretende realizar un "registro" de animitas. TEXTO: Patricio Valenzuela Hohmann
martes 15 de diciembre de 2009
Fotografias de Fernando Melo
Fernando Melo hace parte del colectivo "Concepción fotográfica"




Compendio y documentación en torno a lo otro. Solo residentes.
Este trabajo fotográfico aborda principalmente el paisaje, paisaje que es proyectado como una prolongación del jardín familiar, aquel espacio de dimensiones relativas y modificables a voluntad. El jardín contenedor de materia, lo vegetal, de espacios relativos, micro geografía expandible. A ratos este espacio puede ser el mundo de la miniatura ( que podría alimentar el pensamiento imaginante, citando a Gastón Bachelard ) territorio que se construye desde fragmentos de memoria, realidad e imaginación, donde es posible proyectar algún un territorio que sólo " los residentes " puedan captar y entender desde el conocimiento mas íntimo, desde la soledad y ausencia de los artificios .
Esta obra es producto de experiencia única como trazos de existencia, cruzado y agenciado ahora en la madurez de la convivencia con la fotografía.
…llevo mucho tiempo tratando de salir de aquí, a veces creo
encontrar una posible salida en los pasillos y conexiones que conforman este espacio, pero de nuevo la frustración me envuelve hasta el punto de la más extrema angustia y desesperación. A momentos creo llegar a los confines de este sitio de horizontes inundados que parecen no terminar…luego vuelvo a los pasillos con esa sensación constante, helada y húmeda. Un agua turbia hasta mis tobillos no me deja. A ratos busco alguna elevación que me permita salir del agua. En cuclillas siento esa brisa que a veces es un viento de olor óxido que todo lo inunda .
No hay ciclos del día a la noche, la luminosidad es constante y tiene la atmósfera de aquellos días de invierno después de las tormentas o antes de ellas, cuando el cielo transforma sus grises por colores filtrados entre la densidad de nubes que se abren, solo que en mis recuerdos esos días evocan un ambiente de especial estado, casi irreal, ligado a la belleza de un encantador cuento de cielos con rayos que atraviesan nubes densas a punto de caer…sin embargo, en este lugar el ambiente verdoso y gris encierra … ya no estoy tan seguro de que el tiempo pase… o estaré suspendido en un segundo eterno.
Texto de un extraviado en el sitio. Fernando Melo.




Compendio y documentación en torno a lo otro. Solo residentes.
Este trabajo fotográfico aborda principalmente el paisaje, paisaje que es proyectado como una prolongación del jardín familiar, aquel espacio de dimensiones relativas y modificables a voluntad. El jardín contenedor de materia, lo vegetal, de espacios relativos, micro geografía expandible. A ratos este espacio puede ser el mundo de la miniatura ( que podría alimentar el pensamiento imaginante, citando a Gastón Bachelard ) territorio que se construye desde fragmentos de memoria, realidad e imaginación, donde es posible proyectar algún un territorio que sólo " los residentes " puedan captar y entender desde el conocimiento mas íntimo, desde la soledad y ausencia de los artificios .
Esta obra es producto de experiencia única como trazos de existencia, cruzado y agenciado ahora en la madurez de la convivencia con la fotografía.
…llevo mucho tiempo tratando de salir de aquí, a veces creo
encontrar una posible salida en los pasillos y conexiones que conforman este espacio, pero de nuevo la frustración me envuelve hasta el punto de la más extrema angustia y desesperación. A momentos creo llegar a los confines de este sitio de horizontes inundados que parecen no terminar…luego vuelvo a los pasillos con esa sensación constante, helada y húmeda. Un agua turbia hasta mis tobillos no me deja. A ratos busco alguna elevación que me permita salir del agua. En cuclillas siento esa brisa que a veces es un viento de olor óxido que todo lo inunda .
No hay ciclos del día a la noche, la luminosidad es constante y tiene la atmósfera de aquellos días de invierno después de las tormentas o antes de ellas, cuando el cielo transforma sus grises por colores filtrados entre la densidad de nubes que se abren, solo que en mis recuerdos esos días evocan un ambiente de especial estado, casi irreal, ligado a la belleza de un encantador cuento de cielos con rayos que atraviesan nubes densas a punto de caer…sin embargo, en este lugar el ambiente verdoso y gris encierra … ya no estoy tan seguro de que el tiempo pase… o estaré suspendido en un segundo eterno.
Texto de un extraviado en el sitio. Fernando Melo.
sábado 5 de diciembre de 2009
Fotografias de Marco Fredes
http://www.marcofredes.com/
Serie: Cuasimodos







Cuasimodo es una fiesta religiosa que nace en el período de la Colonia en América. Durante esta celebración, los sacerdotes de la Iglesia Católica recorren las calles y caminos del valle central de Chile con el objetivo de llevar la comunión a los hogares de los enfermos. Esta fiesta religiosa se realiza el domingo siguiente a Semana Santa.
En el siglo XIX, el sacerdote debía desplazarse en carruaje por los campos y en su trayecto era víctima de asaltos y robos. Por ello, fue necesario que destacamentos de gente común del pueblo, cumplieran con la misión de escoltar al párroco en su trayecto, se les llamó cuasimodistas.
Estos “cuasimodistas”, son jinetes a caballos con pañuelos en sus cabezas e indumentaria para la ocasión, portan banderas y cuadros religiosos. Son quienes cuidan y escoltan al párroco hasta el final de su trayecto. Muchos fieles se levantan temprano para acompañar el paso de los “cuasimodistas” en su visita a las casas.
En su paso por los caminos, los “cuasimodistas” entonan canciones religiosas y en todo momento acompañan al sacerdote.
Este trabajo fotográfico lo he realizado entre el año 2003 y 2007 en localidades rurales de Lampa, Noviciado y Colina, ubicadas en las afueras de Santiago de Chile.
Marco Fredes.
Serie: Cuasimodos







Cuasimodo es una fiesta religiosa que nace en el período de la Colonia en América. Durante esta celebración, los sacerdotes de la Iglesia Católica recorren las calles y caminos del valle central de Chile con el objetivo de llevar la comunión a los hogares de los enfermos. Esta fiesta religiosa se realiza el domingo siguiente a Semana Santa.
En el siglo XIX, el sacerdote debía desplazarse en carruaje por los campos y en su trayecto era víctima de asaltos y robos. Por ello, fue necesario que destacamentos de gente común del pueblo, cumplieran con la misión de escoltar al párroco en su trayecto, se les llamó cuasimodistas.
Estos “cuasimodistas”, son jinetes a caballos con pañuelos en sus cabezas e indumentaria para la ocasión, portan banderas y cuadros religiosos. Son quienes cuidan y escoltan al párroco hasta el final de su trayecto. Muchos fieles se levantan temprano para acompañar el paso de los “cuasimodistas” en su visita a las casas.
En su paso por los caminos, los “cuasimodistas” entonan canciones religiosas y en todo momento acompañan al sacerdote.
Este trabajo fotográfico lo he realizado entre el año 2003 y 2007 en localidades rurales de Lampa, Noviciado y Colina, ubicadas en las afueras de Santiago de Chile.
Marco Fredes.
Fotografias de Rodrigo Casanova
Serie: Paisaje en Tránsito





Calles Agustinas/Cumming


calle Riquelme/Catedral
El devenir temporal en el eriazo citadino implica un cruce entre dos principios: primero como puro acaecer, es decir: como incesante transcurrir; pero también, en otro
sentido, como puro acontecimiento, como eventualidades intermitentes cuyo carácter pasajero queda registrado en ciertos vestigios. En efecto, la temporalidad circular
de las estaciones del año tienen lugar en el eriazo, y Casanova, plegándose a esa circularidad, retorna una y otra vez a esos sitios, en otoño, invierno, primavera y verano.
Retorna el artista como lo había hecho antes, en un ir y venir a Valparaiso o a Chiloe, registrando esas visitas a los puertos en imagenes de paisajes y arquitecturas deshabitadas. Escenarios de hábitos y rutinas que no sólo han sido "del tiempo", sino también de estos espacios, vestigios de la presencia. No se trata aquí del tiempo
de las agendas o de los calendarios, sino del tiempo adherido a las cosas, el tiempo del cual están hechos los procesos mismos, y en cada caso la fotografía registra el cambio que este visitante esporádico puede percibir.
De aquí el titulo de la serie" Paisaje en transito". Pero entendemos que el transito mismo e imperceptible en su devenir incesante, porque lo cierto es que el lugar nunca se "estaciona" en las estaciones. En este proceso natural incesante, nada termina de ocurrir, no hay puntos de partida ni de llegada, y en estas fotografías el sitio da lugar a ese tiempo que hoy no sabe nada de los afanes humanos. Extracto del texto "Escenografías de ciertos lugares de ninguna parte" por Sergio Rojas.
Serie: Paisaje en Tránsito





Calles Agustinas/Cumming


calle Riquelme/Catedral
El devenir temporal en el eriazo citadino implica un cruce entre dos principios: primero como puro acaecer, es decir: como incesante transcurrir; pero también, en otro
sentido, como puro acontecimiento, como eventualidades intermitentes cuyo carácter pasajero queda registrado en ciertos vestigios. En efecto, la temporalidad circular
de las estaciones del año tienen lugar en el eriazo, y Casanova, plegándose a esa circularidad, retorna una y otra vez a esos sitios, en otoño, invierno, primavera y verano.
Retorna el artista como lo había hecho antes, en un ir y venir a Valparaiso o a Chiloe, registrando esas visitas a los puertos en imagenes de paisajes y arquitecturas deshabitadas. Escenarios de hábitos y rutinas que no sólo han sido "del tiempo", sino también de estos espacios, vestigios de la presencia. No se trata aquí del tiempo
de las agendas o de los calendarios, sino del tiempo adherido a las cosas, el tiempo del cual están hechos los procesos mismos, y en cada caso la fotografía registra el cambio que este visitante esporádico puede percibir.
De aquí el titulo de la serie" Paisaje en transito". Pero entendemos que el transito mismo e imperceptible en su devenir incesante, porque lo cierto es que el lugar nunca se "estaciona" en las estaciones. En este proceso natural incesante, nada termina de ocurrir, no hay puntos de partida ni de llegada, y en estas fotografías el sitio da lugar a ese tiempo que hoy no sabe nada de los afanes humanos. Extracto del texto "Escenografías de ciertos lugares de ninguna parte" por Sergio Rojas.
Serie: Paisaje en Tránsito
miércoles 18 de noviembre de 2009
Fotografias de Rosario Montero Prieto
http://www.rmp.cl/
Serie: Habitaciones Paranoicas




Las imágenes presentadas en esta serie retratan los lugares correspondientes a espacios privados de la clase mas adinerada en Chile, tales como habitaciones, cocinas, salas de clase, etc. La serie aparece como documento social y retrato en ausencia de las personas que las habitan o las han habitado, presentando una forma de representar proyectiva, alejada de la concepción tradicional del retrato, que permite develar en la negación del individuo aspectos relevantes de la identidad del habitante del espacio fotografiado.
En “Habitaciones Paranoicas” el encuadre fijo no idéntico surge como una estructura estable que construye, a través de toda la serie, la especialidad de la escena. Con esto, es capaz de inscribirse y entenderse dentro de la historia de la fotografía a partir del movimiento de la “nueva objetividad” liderado por los alemanes Hilla y Bern Becher (1960), quienes buscan fotografiar elementos en un idéntico encuadre a modo de catálogo.
Por otra parte, una de las referencias formales contemporáneas para la gestación de este proyecto es la serie “Sleeping by the Mississippi” del artista visual Alec Soth. http://www.alecsoth.com/ En ella el artista fotografía las habitaciones, personajes y objetos que co-habitan a la orilla del río Missisipi, desapareciendo los personajes en algunas de ellas y permitiendo que sean los objetos quienes nos relaten sobre el habitar de ellos. En “Habitaciones Paranoicas”, al igual que en algunas fotografías del trabajo de Soth, la identidad del propietario del espacio fotografiado se evidencia a través del conjunto de objetos que ocupan el lugar o el vestigio que queda de ellos. La construcción del espacio se efectúa entonces a través de los objetos que lo visten, objetos que se tensionan al relacionarse entre las imágenes pertenecientes a la serie. Texto Rosario Montero.
Serie: Habitaciones Paranoicas




Las imágenes presentadas en esta serie retratan los lugares correspondientes a espacios privados de la clase mas adinerada en Chile, tales como habitaciones, cocinas, salas de clase, etc. La serie aparece como documento social y retrato en ausencia de las personas que las habitan o las han habitado, presentando una forma de representar proyectiva, alejada de la concepción tradicional del retrato, que permite develar en la negación del individuo aspectos relevantes de la identidad del habitante del espacio fotografiado.
En “Habitaciones Paranoicas” el encuadre fijo no idéntico surge como una estructura estable que construye, a través de toda la serie, la especialidad de la escena. Con esto, es capaz de inscribirse y entenderse dentro de la historia de la fotografía a partir del movimiento de la “nueva objetividad” liderado por los alemanes Hilla y Bern Becher (1960), quienes buscan fotografiar elementos en un idéntico encuadre a modo de catálogo.
Por otra parte, una de las referencias formales contemporáneas para la gestación de este proyecto es la serie “Sleeping by the Mississippi” del artista visual Alec Soth. http://www.alecsoth.com/ En ella el artista fotografía las habitaciones, personajes y objetos que co-habitan a la orilla del río Missisipi, desapareciendo los personajes en algunas de ellas y permitiendo que sean los objetos quienes nos relaten sobre el habitar de ellos. En “Habitaciones Paranoicas”, al igual que en algunas fotografías del trabajo de Soth, la identidad del propietario del espacio fotografiado se evidencia a través del conjunto de objetos que ocupan el lugar o el vestigio que queda de ellos. La construcción del espacio se efectúa entonces a través de los objetos que lo visten, objetos que se tensionan al relacionarse entre las imágenes pertenecientes a la serie. Texto Rosario Montero.
viernes 13 de noviembre de 2009
Fotografias de Jorge Rojas Castro
Serie: "Los otros Chilenos"
24 fotografías

cECILIA, 14 años, Bruselas.
«Yo no podría vivir allá, si quizás, pero máximo un año. Aquí yo tengo todo»

VALEZKA, 16 años, Bruselas.
«¿Vivir allá? Sí, me gustaría pero las posibilidades no son las mismas. Yo crecí aquí con la cultura chilena, pero no sé como es vivir allá. Por las vacaciones, si, pero hace 16 años que vivo en Bélgica. Me costaría mucho vivir en Chile»

LETICIA, 13 años, Bruselas.
«La danza esta en mí, eso me gusta» «Nunca he ido allá por eso quiero descubrir la cultura chilena» «Me molesta un poco que mi padre no quiera conocer esta cultura a la que pertenezco, pero yo no puedo hacer nada»

vICTOR, 18 años, Bruselas.
«No tengo una idea precisa de Chile, las palabras que me vienen a la mente son cueca, vino, fiesta, y la dictadura de Pinochet» «Cuando bailo me siento orgulloso, me siento allá, en Chile» «¿Victor vas a bailar? Ven a bailar...»

MELANIE, 15 años, Bruselas.
«No me gusta la pobreza, quizás es eso lo que hace que la gente sea mas calurosa»
«Un día me aburrí de quedarme sentada y el sábado siguiente vine a bailar»



¿Por qué estos jóvenes de 10 a 25 años se esfuerzan para apropiarse de estas danzas lejanas, sino que para apropiarse del huidizo Chile de sus padres, tan poco conocido pero tan presente en sus vidas?
Hijos de los que hace dos o tres décadas escaparon de la dictadura y aterrizaron en Zaventem transformándose en los pioneros de la inmigración latinoamericana, Chile les acecha. Sus padres vivirán largo tiempo con la obsesión de un retorno inminente, con sus miradas dirigidas al sur. No será que después de años asumirán «le Plat Pays» como tierra de adopción.
Sus hijos van a crecer en Bélgica, expresándose correctamente en una de las lenguas nacionales o bien en las dos.
Ellos son de aquí; las calles, los barrios, las catedrales forman parte del mundo que les pertenece. No obstante, todo ello no es suficiente, otras raíces están latentes. Su memoria conserva sin duda las imágenes de sus padres participando de reuniones interminables, donde la resistencia y las víctimas son los temas, pero ellas son también lugar de intercambio de recuerdos nostálgicos. Los hijos perciben un Chile contradictorio: infierno del cual sus padres se escaparon y paraíso perdido.
Es por lo tanto ahí que se entierran sus raíces, bien tangibles, de alguna manera se esconde en este mundo lejano la sonrisa generosa de sus abuelos, tíos, primos y conocidos. No se trata del Chile del crecimiento económico, desigualdad social o de la transición a la democracia sino de «Su» Chile, el que conocen a penas, pero que se esboza con un mosaico de imágenes indispensables para situarse en el mundo.
Sin duda compleja, esta herencia de tristeza y combate es vital para esta generación de belgo-chilenos, ya que contiene la llave de sus existencias.
Es en este país casi imaginario que se encuentra la respuesta a los «por qué» donde todo adquiere un sentido. ¿Por qué crecieron aquí? ¿De dónde vienen? ¿Qué les pasa?
Chile los interpela, los persigue y los presiona. Ahí donde no lo escuchan, aparece de repente en sus vidas. Estos chicos transformados en jóvenes adolescentes o en adultos tienen que domesticarlo. Algunos lo apartaron rechazándolo, enterrándolo en el inconciente, diciéndose «no me interesa, yo soy de aquí». Pero otros escogieron domesticarlo, hacerlo suyo, apropiándose, diciendo quizás «yo soy de aquí, Chile además». La forma es la danza, lo que identifica sin equivocación la esencia de Chile. Su grupo «Nuevo Horizonte» recoge este viejo folclor de los pescadores, campesinos y mineros, el alma misma del país. Aprendiendo y comunicando esta cultura singular, ellos completan su personalidad, transformándose en ellos mismos.
Texto: Jorge Magasich, escritor.
24 fotografías

cECILIA, 14 años, Bruselas.
«Yo no podría vivir allá, si quizás, pero máximo un año. Aquí yo tengo todo»

VALEZKA, 16 años, Bruselas.
«¿Vivir allá? Sí, me gustaría pero las posibilidades no son las mismas. Yo crecí aquí con la cultura chilena, pero no sé como es vivir allá. Por las vacaciones, si, pero hace 16 años que vivo en Bélgica. Me costaría mucho vivir en Chile»

LETICIA, 13 años, Bruselas.
«La danza esta en mí, eso me gusta» «Nunca he ido allá por eso quiero descubrir la cultura chilena» «Me molesta un poco que mi padre no quiera conocer esta cultura a la que pertenezco, pero yo no puedo hacer nada»

vICTOR, 18 años, Bruselas.
«No tengo una idea precisa de Chile, las palabras que me vienen a la mente son cueca, vino, fiesta, y la dictadura de Pinochet» «Cuando bailo me siento orgulloso, me siento allá, en Chile» «¿Victor vas a bailar? Ven a bailar...»

MELANIE, 15 años, Bruselas.
«No me gusta la pobreza, quizás es eso lo que hace que la gente sea mas calurosa»
«Un día me aburrí de quedarme sentada y el sábado siguiente vine a bailar»



¿Por qué estos jóvenes de 10 a 25 años se esfuerzan para apropiarse de estas danzas lejanas, sino que para apropiarse del huidizo Chile de sus padres, tan poco conocido pero tan presente en sus vidas?
Hijos de los que hace dos o tres décadas escaparon de la dictadura y aterrizaron en Zaventem transformándose en los pioneros de la inmigración latinoamericana, Chile les acecha. Sus padres vivirán largo tiempo con la obsesión de un retorno inminente, con sus miradas dirigidas al sur. No será que después de años asumirán «le Plat Pays» como tierra de adopción.
Sus hijos van a crecer en Bélgica, expresándose correctamente en una de las lenguas nacionales o bien en las dos.
Ellos son de aquí; las calles, los barrios, las catedrales forman parte del mundo que les pertenece. No obstante, todo ello no es suficiente, otras raíces están latentes. Su memoria conserva sin duda las imágenes de sus padres participando de reuniones interminables, donde la resistencia y las víctimas son los temas, pero ellas son también lugar de intercambio de recuerdos nostálgicos. Los hijos perciben un Chile contradictorio: infierno del cual sus padres se escaparon y paraíso perdido.
Es por lo tanto ahí que se entierran sus raíces, bien tangibles, de alguna manera se esconde en este mundo lejano la sonrisa generosa de sus abuelos, tíos, primos y conocidos. No se trata del Chile del crecimiento económico, desigualdad social o de la transición a la democracia sino de «Su» Chile, el que conocen a penas, pero que se esboza con un mosaico de imágenes indispensables para situarse en el mundo.
Sin duda compleja, esta herencia de tristeza y combate es vital para esta generación de belgo-chilenos, ya que contiene la llave de sus existencias.
Es en este país casi imaginario que se encuentra la respuesta a los «por qué» donde todo adquiere un sentido. ¿Por qué crecieron aquí? ¿De dónde vienen? ¿Qué les pasa?
Chile los interpela, los persigue y los presiona. Ahí donde no lo escuchan, aparece de repente en sus vidas. Estos chicos transformados en jóvenes adolescentes o en adultos tienen que domesticarlo. Algunos lo apartaron rechazándolo, enterrándolo en el inconciente, diciéndose «no me interesa, yo soy de aquí». Pero otros escogieron domesticarlo, hacerlo suyo, apropiándose, diciendo quizás «yo soy de aquí, Chile además». La forma es la danza, lo que identifica sin equivocación la esencia de Chile. Su grupo «Nuevo Horizonte» recoge este viejo folclor de los pescadores, campesinos y mineros, el alma misma del país. Aprendiendo y comunicando esta cultura singular, ellos completan su personalidad, transformándose en ellos mismos.
Texto: Jorge Magasich, escritor.
domingo 8 de noviembre de 2009
Fotografias de Cristian Maturana
MORIR DOS VECES. Serie compuesta de 12 fotografías.








Fotografiar objetos vacíos en el desierto fue el principio de todo, la motivación primera. El lugar que se niega a si mismo, el espacio artificial evidenciando la cruda paradoja del desierto, cual es la posibilidad imposible. Luego ir a la ciudad a coleccionar frustraciones arquitectónicas para llevarlas al árido paisaje, pues todo terminaba invariablemente de esa manera en aquel lugar. Para ello, abandonar el papel lustre rojo por dos semanas en ese desierto, a decolorarse, a pasar por lo que el fotógrafo no pasó, a ser castigado para redimir todas nuestras faltas de absurdos colonizadores. Cristian Maturana.








Fotografiar objetos vacíos en el desierto fue el principio de todo, la motivación primera. El lugar que se niega a si mismo, el espacio artificial evidenciando la cruda paradoja del desierto, cual es la posibilidad imposible. Luego ir a la ciudad a coleccionar frustraciones arquitectónicas para llevarlas al árido paisaje, pues todo terminaba invariablemente de esa manera en aquel lugar. Para ello, abandonar el papel lustre rojo por dos semanas en ese desierto, a decolorarse, a pasar por lo que el fotógrafo no pasó, a ser castigado para redimir todas nuestras faltas de absurdos colonizadores. Cristian Maturana.
viernes 6 de noviembre de 2009
Fotografias de Andres Figueroa (1974)
Serie: Bailarines del desierto









Este proyecto que actualmente se encuentra en desarrollo , registra mediante retratos formales a los bailarines que participan en las principales fiestas religiosas del Norte Grande de Chile ; La Virgen de La Tirana, San Lorenzo de Tarapacá, La Virgen de Ayquina y La Virgen de Las Peñas. Intento producir un acercamiento entre el espectador y las personas que son los protagonistas de estas fiestas tradicionales que representan un patrimonio vivo, cultural y religioso. El proyecto busca una reflexión entorno al tópico de la identidad tanto personal como comunitaria. Como autor me interesan los fenómenos sociales comunitarios y como estos afectan a los sujetos en términos de su identidad personal y como parte de una comunidad, como también el registro documental de estos y de ciertos elementos que nos entreguen información y sitúen en estos espacios mágicos, inmensamente creativos y llenos de amor. Texto: Andrés Figueroa.









Este proyecto que actualmente se encuentra en desarrollo , registra mediante retratos formales a los bailarines que participan en las principales fiestas religiosas del Norte Grande de Chile ; La Virgen de La Tirana, San Lorenzo de Tarapacá, La Virgen de Ayquina y La Virgen de Las Peñas. Intento producir un acercamiento entre el espectador y las personas que son los protagonistas de estas fiestas tradicionales que representan un patrimonio vivo, cultural y religioso. El proyecto busca una reflexión entorno al tópico de la identidad tanto personal como comunitaria. Como autor me interesan los fenómenos sociales comunitarios y como estos afectan a los sujetos en términos de su identidad personal y como parte de una comunidad, como también el registro documental de estos y de ciertos elementos que nos entreguen información y sitúen en estos espacios mágicos, inmensamente creativos y llenos de amor. Texto: Andrés Figueroa.
lunes 26 de octubre de 2009
Fotografias de Nicolas Saez
Nicolas Saez hace parte del colectivo Concepción fotográfica
Serie: SOBREBALDOSAS, visión y revisión





Proyecto FONDART 2009.
Hoy, las veredas de Concepción han pasado a la crítica pública, aún persisten grandes áreas constituidas por estas baldosas de 20x20cm de la década de los 80, que otorgaban una superficie rugosa y colorida para un pasar pausado y un espontaneo juego de niños, pero que ya no obtienen ningún tipo de reparación, quedando destruidas e incompletas, provocando caídas sobre todo de adultos mayores. Ciclistas y coches, sandalias y tacos, ancianos y discapacitados, no videntes, todos y cada uno recorren las veredas de Concepción habitualmente, escuchando el sonido intermite de las baldosas sueltas al pasar por sobre ellas, esquivando los huecos o simplemente reduciendo notablemente la velocidad y cabizbajos, cuando se tiene que avanzar por sobre ellas con cuidado. Las veredas se esquivan, se maldicen y más de alguna ocasión han causado daños mayores. Reclamos a la municipalidad, demandas, y muchos casos en servicios de salud pública han denostado no solo a las entidades oficiales de turno sino que a la propia ciudad. Urbanidad afectada por su propio público, sus moradores, quienes ya no perciben de buena manera sus caminatas por el centro de Concepción.Una fotografía directa es la que permite apreciar con detención tal fenómeno, ocupada como método de investigación visual que ilustra el paso del tiempo sobre veredas sin restauración. Fotografía que intenta digitalizar como escáner superficies compuestas por baldosas destruidas, sueltas o ausentes que constituyen el panorama habitual de la apariencia de nuestras calles peatonales para luego y con la fotografía obtenida visualizar y revisar la información que se revela. Veredas llenas de vacios que muestran el radier o carpeta base de baldosas de alto tráfico o sencillamente el terreno natural que deja crecer pasto de forma natural entre tales intersticios. Colillas de cigarros, clips, colets para el pelo, pequeños objetos atrapados entre las fisuras de baldosas resquebrajadas, chicles en el suelo que quemados por el sol aparentan ser oscuras gotas de asfalto pegadas sobre cada metro cuadrado de nuestras calles, trizaduras de bellas geometrías, múltiples y diversos parches de hormigón y una que otra intervención tipo mosaico; en conjunto definen una suerte de antropología urbana penquista, condición visual deplorable e inservible enaltecida por la lluvia. Nicolas Saez.
Serie: SOBREBALDOSAS, visión y revisión





Proyecto FONDART 2009.
Hoy, las veredas de Concepción han pasado a la crítica pública, aún persisten grandes áreas constituidas por estas baldosas de 20x20cm de la década de los 80, que otorgaban una superficie rugosa y colorida para un pasar pausado y un espontaneo juego de niños, pero que ya no obtienen ningún tipo de reparación, quedando destruidas e incompletas, provocando caídas sobre todo de adultos mayores. Ciclistas y coches, sandalias y tacos, ancianos y discapacitados, no videntes, todos y cada uno recorren las veredas de Concepción habitualmente, escuchando el sonido intermite de las baldosas sueltas al pasar por sobre ellas, esquivando los huecos o simplemente reduciendo notablemente la velocidad y cabizbajos, cuando se tiene que avanzar por sobre ellas con cuidado. Las veredas se esquivan, se maldicen y más de alguna ocasión han causado daños mayores. Reclamos a la municipalidad, demandas, y muchos casos en servicios de salud pública han denostado no solo a las entidades oficiales de turno sino que a la propia ciudad. Urbanidad afectada por su propio público, sus moradores, quienes ya no perciben de buena manera sus caminatas por el centro de Concepción.Una fotografía directa es la que permite apreciar con detención tal fenómeno, ocupada como método de investigación visual que ilustra el paso del tiempo sobre veredas sin restauración. Fotografía que intenta digitalizar como escáner superficies compuestas por baldosas destruidas, sueltas o ausentes que constituyen el panorama habitual de la apariencia de nuestras calles peatonales para luego y con la fotografía obtenida visualizar y revisar la información que se revela. Veredas llenas de vacios que muestran el radier o carpeta base de baldosas de alto tráfico o sencillamente el terreno natural que deja crecer pasto de forma natural entre tales intersticios. Colillas de cigarros, clips, colets para el pelo, pequeños objetos atrapados entre las fisuras de baldosas resquebrajadas, chicles en el suelo que quemados por el sol aparentan ser oscuras gotas de asfalto pegadas sobre cada metro cuadrado de nuestras calles, trizaduras de bellas geometrías, múltiples y diversos parches de hormigón y una que otra intervención tipo mosaico; en conjunto definen una suerte de antropología urbana penquista, condición visual deplorable e inservible enaltecida por la lluvia. Nicolas Saez.
martes 20 de octubre de 2009
Fotografias de Sebastian Sepulveda Carvajal (1982)
viernes 16 de octubre de 2009
Fotografias de Maria Luisa Murillo
http://www.marialuisamurillo.com/
Serie: El final del camino, 2004 – 2008











Nacida en Chile en 1979, pero afincada por 8 años en Barcelona, Maria Luisa desarrolla sus proyectos fotográficos como cartografías de las huellas que deja el ser humano en el mundo que le rodea.Desde prácticamente el inicio de su carrera (a finales de los años noventa) Maria Luisa Murillo ha centrado sus proyectos en torno a la intimidad, la cotidianidad y la monotonía como experiencias vividas por el ser humano. Sin embargo, mientras sus primeros trabajos expresaban estos conceptos en si, mediante la captura literal de acciones diarias en entornos domésticos, su enfoque se desplazó gradualmente hacia una representación mas bien abstracta y metafórica. Los espacios ganaron protagonismo como receptores de la historia colectiva en detrimento de la esfera privada. Surgieron, pues, las ciudades de Murillo como una gran paradoja: espacios urbanos deshabitados y silenciosos, los cuales se plasman en una monotonía desértica como registros simbólicos y evocativos de la historia vivida. Sin embargo, contra lo que uno esperaría, la artista sostiene que sus paisajes no son entes “estáticos”. Son más bien cuerpos moldeados día y noche por huellas físicas – construcciones o grafísmos – del activismo colectivo o individual. Como espejos, los espacios que habitamos “hablan por si solos”, denotando nuestra relación orgánica con ellos. La poética de lo cotidiano. Texto: Natasha Christia
Serie: El final del camino, 2004 – 2008











Nacida en Chile en 1979, pero afincada por 8 años en Barcelona, Maria Luisa desarrolla sus proyectos fotográficos como cartografías de las huellas que deja el ser humano en el mundo que le rodea.Desde prácticamente el inicio de su carrera (a finales de los años noventa) Maria Luisa Murillo ha centrado sus proyectos en torno a la intimidad, la cotidianidad y la monotonía como experiencias vividas por el ser humano. Sin embargo, mientras sus primeros trabajos expresaban estos conceptos en si, mediante la captura literal de acciones diarias en entornos domésticos, su enfoque se desplazó gradualmente hacia una representación mas bien abstracta y metafórica. Los espacios ganaron protagonismo como receptores de la historia colectiva en detrimento de la esfera privada. Surgieron, pues, las ciudades de Murillo como una gran paradoja: espacios urbanos deshabitados y silenciosos, los cuales se plasman en una monotonía desértica como registros simbólicos y evocativos de la historia vivida. Sin embargo, contra lo que uno esperaría, la artista sostiene que sus paisajes no son entes “estáticos”. Son más bien cuerpos moldeados día y noche por huellas físicas – construcciones o grafísmos – del activismo colectivo o individual. Como espejos, los espacios que habitamos “hablan por si solos”, denotando nuestra relación orgánica con ellos. La poética de lo cotidiano. Texto: Natasha Christia
martes 13 de octubre de 2009
Fotografias de Doifel Videla
Proyecto: CHILE, UN PAÍS FRENTE AL MAR
(... y ese mar que tranquilo te baña ...)

San Pedro en la desembocadura del río Rapel. La Boca, 2009

Bañistas. Caleta Horcone, 2008

Aro de basquetbol. Algarrobo, 2009

Edificaciones. Concon, 2009

Escultura. Ritoque, 2006

Conjunto San Alfonso del Mar. Algarrobo, 2009

Playa Papagallo. Quintero, 2009

Entrada al mar. Navidad, 2009

Caleta Quintay, 2009

Buzos. Sector Quintay frente a condominio Santa Augusta, 2009
Doifel Videla se aproxima al paisaje chileno, desde una manera distinta a como es típicamente representado. Normalmente la representación se traduce en una idealización e ideologización del paisaje y en estas fotografías, ese inconmensurable mar pareciera mostrarse sin caretas, natural, gigante y destructivo a la vez, acompañante de un territorio y hombres que desean apropiarse y expandirse, colonizando los últimos espacios naturales e indómitos.
Algo esconde este paisaje de luz diurna, muchas veces nublado, que le otorga una apariencia de inofensivo, imágenes sin grandes contrastes, apariencia de inquietante tranquilidad. Este litoral ofrece una calma relativa, con sus espacios de ocio, solitarios en letargo, espacios de metamorfosis y transición continua.
En otro contexto, este paisaje marítimo es un contenedor que nos va delineando culturalmente, definiéndonos como país, nos recuerda que somos apenas esbozos, dibujos a medio hacer, proyectados frente a toda esta inmensidad natural.
Desde estas imágenes podemos “sentir” el desastre en sus orillas carcomidas por una cierta pretensión, edificaciones que entregan una visión decadente del futuro (presente)
un futuro condenado a la desaparición por lo absurdo de sus construcciones.
El litoral crece, se industrializa, pero la naturaleza se adueña otra vez en forma natural.
En términos de antecedentes fotográficos este trabajo podría situarse en la línea de la exposición de 1975 "New Topographics", (Robert Adams, Lewis Baltz, Frank Golhke.. etc) sobre el paisaje alterado por el hombre. Una suerte de paisaje contemporáneo que desarrolla una imagen crítica y des-romantizada de este.
Texto: Mane Adaro.
(... y ese mar que tranquilo te baña ...)

San Pedro en la desembocadura del río Rapel. La Boca, 2009

Bañistas. Caleta Horcone, 2008

Aro de basquetbol. Algarrobo, 2009

Edificaciones. Concon, 2009

Escultura. Ritoque, 2006

Conjunto San Alfonso del Mar. Algarrobo, 2009

Playa Papagallo. Quintero, 2009

Entrada al mar. Navidad, 2009

Caleta Quintay, 2009

Buzos. Sector Quintay frente a condominio Santa Augusta, 2009
Doifel Videla se aproxima al paisaje chileno, desde una manera distinta a como es típicamente representado. Normalmente la representación se traduce en una idealización e ideologización del paisaje y en estas fotografías, ese inconmensurable mar pareciera mostrarse sin caretas, natural, gigante y destructivo a la vez, acompañante de un territorio y hombres que desean apropiarse y expandirse, colonizando los últimos espacios naturales e indómitos.
Algo esconde este paisaje de luz diurna, muchas veces nublado, que le otorga una apariencia de inofensivo, imágenes sin grandes contrastes, apariencia de inquietante tranquilidad. Este litoral ofrece una calma relativa, con sus espacios de ocio, solitarios en letargo, espacios de metamorfosis y transición continua.
En otro contexto, este paisaje marítimo es un contenedor que nos va delineando culturalmente, definiéndonos como país, nos recuerda que somos apenas esbozos, dibujos a medio hacer, proyectados frente a toda esta inmensidad natural.
Desde estas imágenes podemos “sentir” el desastre en sus orillas carcomidas por una cierta pretensión, edificaciones que entregan una visión decadente del futuro (presente)
un futuro condenado a la desaparición por lo absurdo de sus construcciones.
El litoral crece, se industrializa, pero la naturaleza se adueña otra vez en forma natural.
En términos de antecedentes fotográficos este trabajo podría situarse en la línea de la exposición de 1975 "New Topographics", (Robert Adams, Lewis Baltz, Frank Golhke.. etc) sobre el paisaje alterado por el hombre. Una suerte de paisaje contemporáneo que desarrolla una imagen crítica y des-romantizada de este.
Texto: Mane Adaro.
martes 6 de octubre de 2009
Fotografias de Carola Farias (1986)








¿Te haz dado cuenta que cuando entras por primera vez al dormitorio de tu amigo, amiga, pololo, polola, etc., lo primero que haces es comenzar a mirar a tu alrededor, observar los colores, los adornos, las cosas pegadas en las paredes, lo que esta encima del velador, cada detalle, cada mínimo detalle de lo que tiene?
Un dormitorio es un lugar propio. No creo que en el mundo entero exista un dormitorio igual a otro, cosa que pasa con sus dueños, conmigo, contigo, no hay alguien igual a ti ¿verdad?
Tu dormitorio, es tu mundo, en el cual, puedes expresar cada sentimiento de cada día como llorar, reír, relajarte, estresarte, y cuantas cosas te den la gana hacer, dejar ese adorno u objeto especial por años, como quitarlos un día sin previo aviso. Este lugar único es completamente tuyo, creado por ti, con tus gustos y a tu manera.
Por esta razón mi proyecto reúne jóvenes de entre 15 y 23 años, en donde los 15 años, la edad fuerte de los jóvenes, comienza a revelarse y a descubrir lo que son, lo que les gusta y lo que no les gusta, reflejándolos en su metro cuadrado.
Yo, como joven, al igual que a los que fueron retratados, sentí la necesidad de autorretratarme siendo participe de este proyecto que tiene como finalidad reconocer una mínima parte de un pequeño grupo social. Jóvenes, que abrimos nuestras puertas en donde mostramos nuestro espacio, nuestro mundo, nuestros dormitorios, ese grande y pequeño lugar “privado”. Texto: Carola Farias.
jueves 1 de octubre de 2009
Fotografias de Cristian Ureta
VOLVIENDO A LA TIERRA
Una memoria visual (111 fotografías)








El Proyecto de tres años de duración, es un estudio visual del campamento minero de Chuquicamata. El campamento se traslada a la ciudad más cercana que es Calama (a 18 Kms. de distancia) por razones medio ambientales que afectan la vida de los trabajadores de la mina y también económicas para la empresa. Todo va a quedar bajo tierra, tapado por el mismo desecho de la producción del cobre.
El campamento llegó a tener 25 mil habitantes y son 90 años de vida que van a desaparecer, sin dejar mucha huella excepto para las generaciones de trabajadores que nacieron y murieron en esta pequeña ciudad. Texto :Cristian Ureta.
Una memoria visual (111 fotografías)








El Proyecto de tres años de duración, es un estudio visual del campamento minero de Chuquicamata. El campamento se traslada a la ciudad más cercana que es Calama (a 18 Kms. de distancia) por razones medio ambientales que afectan la vida de los trabajadores de la mina y también económicas para la empresa. Todo va a quedar bajo tierra, tapado por el mismo desecho de la producción del cobre.
El campamento llegó a tener 25 mil habitantes y son 90 años de vida que van a desaparecer, sin dejar mucha huella excepto para las generaciones de trabajadores que nacieron y murieron en esta pequeña ciudad. Texto :Cristian Ureta.
lunes 21 de septiembre de 2009
Fotografias de Francisco Bermejo
Serie: Hoy Circo (trabajo en proceso) fotografía análoga de medio formato B/N.











Casi por casualidad y encontrándome de vacaciones buscando acrecentar mi trabajo, me topo con “El Circo Chileno”. Camino al sur, en la playa de Bucalemu estaba el pequeño Circo Colombia, de la familia Gálvez.
Asistimos al espectáculo y a continuación amablemente nos invitaron a quedarnos con ellos y pasar la noche estacionados siguiendo la caravana. De vuelta en Santiago y con la necesidad de seguir informándonos descubrimos que no existe una sola publicación formal, ni histórica ni fotográfica acerca del Circo Chileno, quizás solo una agenda con imágenes de artistas circenses realizada por Paz Errazuriz el año 1986, y la bella película de José Bohr “El Gran Circo De Chamorro” 1955 (ficción) más algunos reportajes de prensa. Toda esta falta de material tanto bibliográfico y visual nos hace tener una sensación colectiva a mi parecer mas bien errada de nuestro circo chileno, casi siempre vinculado solo a la precariedad y lástima. Agravado además por un abandono total por parte de autoridades: leyes tanto del trabajo como de previsión social y salud casi nulas, tomando en cuenta la gran cantidad de personas ligadas al circo y su importante rol de entretenimiento por sobre todo en zonas aisladas del país en que ni una otra forma de espectáculo se acerca.
Basta asomarse un poco a los países vecinos o de habla hispana para encontrarse con realidades no tan distantes a las del circo chileno pero que, en los casos de México, Colombia , Brasil y Argentina por citar algunos, existe gran cantidad de material visual y textos referentes a la historia y desarrollo de sus circos y artistas. Es en el espectáculo circense chileno donde uno se encuentra y reencuentra con gente con un gran sentido de la tradición, la honorabilidad y orgullo que nos dan la oportunidad de entrever un trozo de nuestra sociedad que nos refleja de manera certera y sin falsas pretensiones de aspirantes a un primer mundo.
Texto: Francisco Bermejo.











Casi por casualidad y encontrándome de vacaciones buscando acrecentar mi trabajo, me topo con “El Circo Chileno”. Camino al sur, en la playa de Bucalemu estaba el pequeño Circo Colombia, de la familia Gálvez.
Asistimos al espectáculo y a continuación amablemente nos invitaron a quedarnos con ellos y pasar la noche estacionados siguiendo la caravana. De vuelta en Santiago y con la necesidad de seguir informándonos descubrimos que no existe una sola publicación formal, ni histórica ni fotográfica acerca del Circo Chileno, quizás solo una agenda con imágenes de artistas circenses realizada por Paz Errazuriz el año 1986, y la bella película de José Bohr “El Gran Circo De Chamorro” 1955 (ficción) más algunos reportajes de prensa. Toda esta falta de material tanto bibliográfico y visual nos hace tener una sensación colectiva a mi parecer mas bien errada de nuestro circo chileno, casi siempre vinculado solo a la precariedad y lástima. Agravado además por un abandono total por parte de autoridades: leyes tanto del trabajo como de previsión social y salud casi nulas, tomando en cuenta la gran cantidad de personas ligadas al circo y su importante rol de entretenimiento por sobre todo en zonas aisladas del país en que ni una otra forma de espectáculo se acerca.
Basta asomarse un poco a los países vecinos o de habla hispana para encontrarse con realidades no tan distantes a las del circo chileno pero que, en los casos de México, Colombia , Brasil y Argentina por citar algunos, existe gran cantidad de material visual y textos referentes a la historia y desarrollo de sus circos y artistas. Es en el espectáculo circense chileno donde uno se encuentra y reencuentra con gente con un gran sentido de la tradición, la honorabilidad y orgullo que nos dan la oportunidad de entrever un trozo de nuestra sociedad que nos refleja de manera certera y sin falsas pretensiones de aspirantes a un primer mundo.
Texto: Francisco Bermejo.
jueves 17 de septiembre de 2009
Fotografias de Sebastian Barra Ponce






Estas imágenes están creadas dentro de mi contexto familiar y en mis espacios familiares, reflejando el sentido de lo domestico, el espacio privado invadido, creando un retrato de familia y a través de ellos un autorretrato de mi persona, sin ser un hecho narcisista, solo con la idea de indagar en un conjunto de escenarios singulares, pero por qué hacerlo recurriendo a desconocidos si puedo comenzar por mí.
Esta es la apreciación de un contexto histórico social dentro de las condiciones que enmarcan una vida familiar, conteniendo la conexión y desconexión, que quizás muchas personas pueden asignar a sí mismas y reconocer, una idea básica, una especie de mitología que se crea a través de la fotografía para la familia, una muestra humilde de la domesticidad.
Fotografias de Nicole Heredia (1986)




Imágenes que han rondado en mi cabeza casi toda la vida, ya sea por un flujo directo o indirecto, las cuales han logrado emerger desde un espacio muy privado, aspirando a buscar un nuevo campo para la imaginación, para el libre albedrío de una fantasía entre los juegos de mi infancia con una figura que ha ido creciendo durante los años, que se ha ido moldeando al igual que sus formas de representación y sus espacios imaginativos, siendo en este caso una manera de satisfacer mi interés por las criaturas fantásticas o los seres inexistentes, también por los ambientes creados, irreales, ilusorios, terrenos que luchan por distanciarse de nuestra llamada realidad. Nicole Heredia.
sábado 12 de septiembre de 2009
Fotografias de Rosario Montero - I. M. Martínez
Mismo tiempo - Diferentes horas
Serie de 35 imágenes realizadas entre 2005-2006







Entre fines de Octubre y Marzo, durante gran parte de la primavera y verano Chileno, Toronto se mueve dos horas atrás. Bajo diferentes realidades geográficas y husos horarios, Rosario Montero (Chile) e I. M. Martínez (Toronto, Canadá) registran el punto de vista del individuo en el cotidiano.
Mismo Tiempo, Distintas Horas se configura sobre un programa pre-establecido de fechas y horas a lo largo de cinco meses; cada mirada en hemisferios opuestos y fotografiando al mismo tiempo aún cuando los relojes marquen distintas horas.
Lado a lado, las fotografías muestran no sólo lo que se encuentra frente al lente al momento del disparo sino también dan cuenta de las rutinas y sensibilidades de cada artista en la interpretación de su espacio/entorno bajo distintos horarios. De tal modo, la obra analiza el rol de la fotografía como medio e imagen en la percepción del espacio-tiempo. Texto I. M. Martínez
Serie de 35 imágenes realizadas entre 2005-2006







Entre fines de Octubre y Marzo, durante gran parte de la primavera y verano Chileno, Toronto se mueve dos horas atrás. Bajo diferentes realidades geográficas y husos horarios, Rosario Montero (Chile) e I. M. Martínez (Toronto, Canadá) registran el punto de vista del individuo en el cotidiano.
Mismo Tiempo, Distintas Horas se configura sobre un programa pre-establecido de fechas y horas a lo largo de cinco meses; cada mirada en hemisferios opuestos y fotografiando al mismo tiempo aún cuando los relojes marquen distintas horas.
Lado a lado, las fotografías muestran no sólo lo que se encuentra frente al lente al momento del disparo sino también dan cuenta de las rutinas y sensibilidades de cada artista en la interpretación de su espacio/entorno bajo distintos horarios. De tal modo, la obra analiza el rol de la fotografía como medio e imagen en la percepción del espacio-tiempo. Texto I. M. Martínez
jueves 10 de septiembre de 2009
lunes 7 de septiembre de 2009
Fotografias de Elde Gelos
El enano de la orilla











Existen, básicamente, dos formas de viajar: solo y acompañado. No siempre la diferencia entre ambas radica en la gente que nos rodea. Se puede viajar solo y estar ante la presencia impermeable de muchísimas personas más. También se puede ir acompañado sin que nadie camine a nuestro lado. Es en esta circunstancia cuando deviene lo del enano. Desde cualquier esquina se deja ver haciendo una morisqueta ininteligible que podría interpretarse por un saludo, una burla o una reverencia, dependiendo del momento y del estado de ánimo. Luego, con idéntico misterio, desaparece sin dejar pista alguna. Manifiesta su preferencia por los lugares limítrofes o fronterizos, los umbrales, las orillas, los bordes de los caminos, los márgenes precisos o difusos. Esta improvisada circunstancia vincula este grupo de fotografías de un desplazamiento por Chile, el registro de un extranjero en un viaje sin regreso al punto de partida. Invocan desde lo que aparentemente se ve a lo invisible, porque ya ha pasado o porque está por pasar. Desde la periferia de una cotidianeidad sin grandes acontecimientos específicos, tangencialmente absurda, ofrecen un paseo por el delgado hilo que separa pequeños mundos precarios y cálidos del abismo que permanentemente los amenaza. Texto: Elde Gelos











Existen, básicamente, dos formas de viajar: solo y acompañado. No siempre la diferencia entre ambas radica en la gente que nos rodea. Se puede viajar solo y estar ante la presencia impermeable de muchísimas personas más. También se puede ir acompañado sin que nadie camine a nuestro lado. Es en esta circunstancia cuando deviene lo del enano. Desde cualquier esquina se deja ver haciendo una morisqueta ininteligible que podría interpretarse por un saludo, una burla o una reverencia, dependiendo del momento y del estado de ánimo. Luego, con idéntico misterio, desaparece sin dejar pista alguna. Manifiesta su preferencia por los lugares limítrofes o fronterizos, los umbrales, las orillas, los bordes de los caminos, los márgenes precisos o difusos. Esta improvisada circunstancia vincula este grupo de fotografías de un desplazamiento por Chile, el registro de un extranjero en un viaje sin regreso al punto de partida. Invocan desde lo que aparentemente se ve a lo invisible, porque ya ha pasado o porque está por pasar. Desde la periferia de una cotidianeidad sin grandes acontecimientos específicos, tangencialmente absurda, ofrecen un paseo por el delgado hilo que separa pequeños mundos precarios y cálidos del abismo que permanentemente los amenaza. Texto: Elde Gelos
sábado 5 de septiembre de 2009
Fotografias de Kurt Petautschnig (1982)
Kurt Petautschnig es integrante del colectivo 15.




Pensar en el tiempo, es pensar en el transcurso de éste. Cada momento que pasa y que no percibimos, es la sombra de la finitud de nuestro tiempo, tener conciencia de esto es asumir que en cada minuto muero, en cada exhalar se manifiesta el memento mori, la presencia que el único devenir de la vida es el consumo de la misma.
Entender el tiempo, como influye en mi cuerpo y en los cuerpos, es una motivación que me hace reflexionar en las relaciones que se producen a través del avance de la experiencia vital y como se presenta en los diferentes cuerpos/organismos. Envejecer, descomponerse, morir son etapas normales en el proceso de cada ser vivo y lo podemos observar en todo lo que nos rodea, en ellos ver nuestra propia muerte, ¿Avanza la muerte o retrocede la vida?, si el tiempo es invención humana, una medida, ¿Cuál sería el factor que determina nuestro desgaste?
La fotografía desde el comienzo a tensionado la relación entre tiempo y muerte, el acto fotográfico quiebra el tiempo, lo fractura, lo atrapa…evitando el avance de la muerte en el objeto fotográfico. Pero ante la imposibilidad de “capturar” el tiempo, solo puede dejar registro del avance de tal, el intento es efímero…Sin embargo la descomposición es irreversible al igual que la huella fotográfica, irreversible como el retroceso de lo orgánico ante la extinción, partir de esta relación es intentar establecer un lazo, construir una línea que de cuenta del proceso.
Texto: Kurt Petautschnig




Pensar en el tiempo, es pensar en el transcurso de éste. Cada momento que pasa y que no percibimos, es la sombra de la finitud de nuestro tiempo, tener conciencia de esto es asumir que en cada minuto muero, en cada exhalar se manifiesta el memento mori, la presencia que el único devenir de la vida es el consumo de la misma.
Entender el tiempo, como influye en mi cuerpo y en los cuerpos, es una motivación que me hace reflexionar en las relaciones que se producen a través del avance de la experiencia vital y como se presenta en los diferentes cuerpos/organismos. Envejecer, descomponerse, morir son etapas normales en el proceso de cada ser vivo y lo podemos observar en todo lo que nos rodea, en ellos ver nuestra propia muerte, ¿Avanza la muerte o retrocede la vida?, si el tiempo es invención humana, una medida, ¿Cuál sería el factor que determina nuestro desgaste?
La fotografía desde el comienzo a tensionado la relación entre tiempo y muerte, el acto fotográfico quiebra el tiempo, lo fractura, lo atrapa…evitando el avance de la muerte en el objeto fotográfico. Pero ante la imposibilidad de “capturar” el tiempo, solo puede dejar registro del avance de tal, el intento es efímero…Sin embargo la descomposición es irreversible al igual que la huella fotográfica, irreversible como el retroceso de lo orgánico ante la extinción, partir de esta relación es intentar establecer un lazo, construir una línea que de cuenta del proceso.
Texto: Kurt Petautschnig
jueves 3 de septiembre de 2009
Fotografia de Francisca Silva (1983)
Serie: Momento despliegue


Francisca Silva es netamente escultora, ella fue invitada a exponer con esta instalación fotográfica en la Muestra de fotografía contemporánea chilena, Deconstrucciones, en la Universidad de Guanajuato, México.
En algún momento escribí: "Las artistas cual arquitectas del hacer fotográfico, construyen, cortan, arman, develan, habitan y organizan"
En la fragmentación intima de Francisca Silva encontramos ese territorio que trasciende lo meramente fotográfico como registro, la intencionalidad esta dirigida a la desestructuración de la formalidad, expandiendo los limites físicos y mentales, revirtiendo las condiciones formales del plano bidimensional y su reproducción.
La imagen de Francisca reformula el plano de la fragilidad, fraccionando momentos, tiempos, que quedan suspendidos, disgregados.
Mane Adaro.


Francisca Silva es netamente escultora, ella fue invitada a exponer con esta instalación fotográfica en la Muestra de fotografía contemporánea chilena, Deconstrucciones, en la Universidad de Guanajuato, México.
En algún momento escribí: "Las artistas cual arquitectas del hacer fotográfico, construyen, cortan, arman, develan, habitan y organizan"
En la fragmentación intima de Francisca Silva encontramos ese territorio que trasciende lo meramente fotográfico como registro, la intencionalidad esta dirigida a la desestructuración de la formalidad, expandiendo los limites físicos y mentales, revirtiendo las condiciones formales del plano bidimensional y su reproducción.
La imagen de Francisca reformula el plano de la fragilidad, fraccionando momentos, tiempos, que quedan suspendidos, disgregados.
Mane Adaro.
martes 25 de agosto de 2009
Fotografias de Jorge Pasmiño
Jorge Pasmiño forma parte del Colectivo: Concepción Fotográfica
Serie: Daño Colateral




Exposición sobre el otro paisaje
La compleja realidad que observamos en el paisaje circundante y su incidencia en la calidad de vida del ser humano, así como en la estética del entorno, se dificulta al no encontrar respuestas objetivas a la problemática, especialmente desde las generalidades discursivas.
Desde hace tiempo, para algunos artista, ya no basta asumir una actitud contemplativa
frente al tema, tampoco es una cuestión de solo inspiración para intentar imitar el genero a lo Wood o un Contable, o la utilización reiterada de filtros trasladados desde alguna enciclopedia, al estilo de la campiña inglesa o un lejano y trasnochado paisajismo bucólico.
Como artista visual, el asunto que me interesa, es como se resuelve nuestra relación con el paisaje y como lo abordamos en el contexto que nos toca vivir.
La fotografía de paisaje es un registro pero por sobre todo una mirada, es la captura de un instante, un corte de un modelo natural violentado y transformado por el siniestro. Son espacios objetivos, silenciosos, donde todavía habitan los recuerdos de aves e insectos, que buscan sombras en los árboles desaparecidos…
Texto:Jorge Pasmiño Yáñez.
Serie: Daño Colateral




Exposición sobre el otro paisaje
La compleja realidad que observamos en el paisaje circundante y su incidencia en la calidad de vida del ser humano, así como en la estética del entorno, se dificulta al no encontrar respuestas objetivas a la problemática, especialmente desde las generalidades discursivas.
Desde hace tiempo, para algunos artista, ya no basta asumir una actitud contemplativa
frente al tema, tampoco es una cuestión de solo inspiración para intentar imitar el genero a lo Wood o un Contable, o la utilización reiterada de filtros trasladados desde alguna enciclopedia, al estilo de la campiña inglesa o un lejano y trasnochado paisajismo bucólico.
Como artista visual, el asunto que me interesa, es como se resuelve nuestra relación con el paisaje y como lo abordamos en el contexto que nos toca vivir.
La fotografía de paisaje es un registro pero por sobre todo una mirada, es la captura de un instante, un corte de un modelo natural violentado y transformado por el siniestro. Son espacios objetivos, silenciosos, donde todavía habitan los recuerdos de aves e insectos, que buscan sombras en los árboles desaparecidos…
Texto:Jorge Pasmiño Yáñez.
Fotografias de Alma Paz Riquelme (1982)
Serie: Subway
Alma Paz hace parte del proyecto fotográfico Southcone Photographers, en
http://pa.photoshelter.com/c/southcone.






Sincronía,espacio,tiempo bajo la ciudad donde el día y la noche pasan inadvertido luego de bajar el primer peldaño, los neones iluminan,y el sonido de las ruedas rompen el silencio.
Sube,baja,baja,sube todos nos juntamos para abordar el vagón ,miles de personas dan vida al túnel que se sumerge a momentos en la oscuridad para reaparecer en la luz ,como pequeñas sincronías de vida y muerte , como pequeñas sincronías de igualdad.
Lineas, puntos,kilómetros,estaciones,lugares,ricos pobres,centrales,unidos todos por el topo mecánico que no discrimina,solo con boleto en mano te invita a viajar por la gran ciudad.Texto Alma Paz.
Alma Paz hace parte del proyecto fotográfico Southcone Photographers, en
http://pa.photoshelter.com/c/southcone.






Sincronía,espacio,tiempo bajo la ciudad donde el día y la noche pasan inadvertido luego de bajar el primer peldaño, los neones iluminan,y el sonido de las ruedas rompen el silencio.
Sube,baja,baja,sube todos nos juntamos para abordar el vagón ,miles de personas dan vida al túnel que se sumerge a momentos en la oscuridad para reaparecer en la luz ,como pequeñas sincronías de vida y muerte , como pequeñas sincronías de igualdad.
Lineas, puntos,kilómetros,estaciones,lugares,ricos pobres,centrales,unidos todos por el topo mecánico que no discrimina,solo con boleto en mano te invita a viajar por la gran ciudad.Texto Alma Paz.
viernes 21 de agosto de 2009
miércoles 19 de agosto de 2009
Fotografias de Claudia Inostroza Morales
Claudia Inostroza forma parte del Colectivo: Concepción Fotográfica
Serie: Isla Madre





Mis preocupaciones se centran en lo narrativo como constructor de realidad, lo mítico como relato relativamente verdadero, el lenguaje fotográfico como constructor de realidad y de mito.
Este proyecto (en desarrollo) busca mediante el lenguaje fotográfico dar forma a un territorio imaginario o psíquico, que no se muestra en su totalidad, sino que se vislumbra.
La cualidad documental de la fotografía es utilizada aquí, como medio verosímil en la concreción de un imaginario junguiano.
Serie: Isla Madre





Mis preocupaciones se centran en lo narrativo como constructor de realidad, lo mítico como relato relativamente verdadero, el lenguaje fotográfico como constructor de realidad y de mito.
Este proyecto (en desarrollo) busca mediante el lenguaje fotográfico dar forma a un territorio imaginario o psíquico, que no se muestra en su totalidad, sino que se vislumbra.
La cualidad documental de la fotografía es utilizada aquí, como medio verosímil en la concreción de un imaginario junguiano.
Fotografias de Diego Maya Medina (1979)
Serie: Otaku






"Otaku" es un término japonés usado para nombrar a los fanáticos del manga o cómic japonés, así como también de la animación japonesa. Con la masificación de estas formas de entretención en el resto del mundo, los "otakus" cruzaron las fronteras y en Chile, forman un grupo compacto que comparte sus gustos en música, videojuegos y películas en convenciones donde destacan los concursos de "Cosplayers", en los que los participantes utilizan disfraces para personificar a sus personajes favoritos y competir por el favor del público. Texto Diego Maya Medina.






"Otaku" es un término japonés usado para nombrar a los fanáticos del manga o cómic japonés, así como también de la animación japonesa. Con la masificación de estas formas de entretención en el resto del mundo, los "otakus" cruzaron las fronteras y en Chile, forman un grupo compacto que comparte sus gustos en música, videojuegos y películas en convenciones donde destacan los concursos de "Cosplayers", en los que los participantes utilizan disfraces para personificar a sus personajes favoritos y competir por el favor del público. Texto Diego Maya Medina.
domingo 16 de agosto de 2009
Fotografias de Carlos Avello
Carlos Avello forma parte del Colectivo: Concepción Fotográfica
Serie GEO





Geo es una serie de un proyecto mayor (Aerorasgos) que entrega una visión que desborda el plano, ya que visualiza una geo-situación iluminada y detenida a modo de escena terrestre, que no sólo considera geografía , sino también elementos referentes en un mensaje de lo cotidiano desde el aire , desde la toma aérea, pero a modo de fotograma pasajero de la huella “geográfica local”, reinterpretada o resignificada para espectadores terrestres.
Plantear la temática Geo busca poner acentos fotográficos en las texturas como materia prima para el lenguaje fotográfico, que incursiona en el paisaje intervenido .., la cancha de fútbol, la desembocadura del río, el camino y el cruce, la fisura en perspectiva aérea y el apagón como límite visual de corte definitivo.. de abismo y atmósfera universal. Esta serie se aproxima a una gráfica oscura, tenebrosa y algo siniestra, pero con un camino de luz direccionada que facilita y comparte el territorio con dominio sobre él y sobre la composición vertiginosa del vuelo y la inmediatez eléctrica del registro arriba de un trapecio en movimiento , de un alambre tenso .. a punto de tensarse más.
El complemento de las series marca una postura y una posición para una búsqueda (considerando referentes) pero muy interpretativa y personal del vuelo de pájaro fotográfico , agudo y cazador para luego componerlo, editarlo, y controlarlo como si fuera un nuevo mapa del plano terrestre y de la luz.
Datos técnicos
Serie: 10 fotos de 45 cm. x 65 cm.
Técnica: Fotografía digital impresa en Lambda sobre Trovicel.
Año: 2006-07
Lugar de Tomas: Desembocadura del Bío Bío y perímetro de la ciudad de Concepción VIII región , Chile.
Serie GEO





Geo es una serie de un proyecto mayor (Aerorasgos) que entrega una visión que desborda el plano, ya que visualiza una geo-situación iluminada y detenida a modo de escena terrestre, que no sólo considera geografía , sino también elementos referentes en un mensaje de lo cotidiano desde el aire , desde la toma aérea, pero a modo de fotograma pasajero de la huella “geográfica local”, reinterpretada o resignificada para espectadores terrestres.
Plantear la temática Geo busca poner acentos fotográficos en las texturas como materia prima para el lenguaje fotográfico, que incursiona en el paisaje intervenido .., la cancha de fútbol, la desembocadura del río, el camino y el cruce, la fisura en perspectiva aérea y el apagón como límite visual de corte definitivo.. de abismo y atmósfera universal. Esta serie se aproxima a una gráfica oscura, tenebrosa y algo siniestra, pero con un camino de luz direccionada que facilita y comparte el territorio con dominio sobre él y sobre la composición vertiginosa del vuelo y la inmediatez eléctrica del registro arriba de un trapecio en movimiento , de un alambre tenso .. a punto de tensarse más.
El complemento de las series marca una postura y una posición para una búsqueda (considerando referentes) pero muy interpretativa y personal del vuelo de pájaro fotográfico , agudo y cazador para luego componerlo, editarlo, y controlarlo como si fuera un nuevo mapa del plano terrestre y de la luz.
Datos técnicos
Serie: 10 fotos de 45 cm. x 65 cm.
Técnica: Fotografía digital impresa en Lambda sobre Trovicel.
Año: 2006-07
Lugar de Tomas: Desembocadura del Bío Bío y perímetro de la ciudad de Concepción VIII región , Chile.
Fotografias de Manuel Morales Requena
jueves 13 de agosto de 2009
Fotografias de Celeste Rojas (1987)
"LA CIUDAD LIQUIDA"
Serie: La ciudad improvisada
total 17 fotografías





Somos simplemente el líquido escurridizo y turbio de un mar extenso con brazos largos y ambiciosos que buscan y reciben de todas partes. Somos el mar inabarcable y misterioso que atesora en su fondo algo que desconocemos pero que sabemos que allí está. Somos la ciudad inundada y anegada, la que llora, la que no tiene más que agua confusa y sangre amalgamada en su interior. Somos la ciudad corroída, la que nunca llegará a ser sólida porque no ha crecido sobre ningún piso firme; somos la ciudad líquida, la que en su tránsito, como el agua, a veces se acomoda al espacio que le ha sido otorgado para correr, la que no detiene su curso pese a las rocas que la desvíen, la que inquieta en su recorrido, fluye y se carga de los infinitos suelos que la sostienen; la que a ratos, al arrasar con su torrente y con todo lo que esté a su paso, atenta incluso contra ella misma. Texto de Celeste Rojas.
Serie: La ciudad improvisada
total 17 fotografías





Somos simplemente el líquido escurridizo y turbio de un mar extenso con brazos largos y ambiciosos que buscan y reciben de todas partes. Somos el mar inabarcable y misterioso que atesora en su fondo algo que desconocemos pero que sabemos que allí está. Somos la ciudad inundada y anegada, la que llora, la que no tiene más que agua confusa y sangre amalgamada en su interior. Somos la ciudad corroída, la que nunca llegará a ser sólida porque no ha crecido sobre ningún piso firme; somos la ciudad líquida, la que en su tránsito, como el agua, a veces se acomoda al espacio que le ha sido otorgado para correr, la que no detiene su curso pese a las rocas que la desvíen, la que inquieta en su recorrido, fluye y se carga de los infinitos suelos que la sostienen; la que a ratos, al arrasar con su torrente y con todo lo que esté a su paso, atenta incluso contra ella misma. Texto de Celeste Rojas.
martes 11 de agosto de 2009
Fotografias de Sady Mora Gallardo
Fotografias de Cristobal Barrientos (1976)
Cristobal Barrientos forma parte del Colectivo: Concepción Fotográfica
Dormido/despierto




dormido/despierto, retratos de personas en tránsito del sueño a la vigilia. Captar la persona en estado de no-persona, ajena a la inminente autoconstrucción de identidad diaria, del asumir el rol cotidiano y personal. Captar el tránsito desde el estado de sueño/desconexión hacia el de vigilia/conexión, quizás el estado de persona real, desprovista de todo elemento imaginario. Todas las tomas se han hecho dentro de un lapso de 1 minuto despueś de despertar. Texto: Cristobal Barrientos.
Holga 120 CFN
Ilford HP5@1600 ASA
Negativo digitalizado
Dormido/despierto




dormido/despierto, retratos de personas en tránsito del sueño a la vigilia. Captar la persona en estado de no-persona, ajena a la inminente autoconstrucción de identidad diaria, del asumir el rol cotidiano y personal. Captar el tránsito desde el estado de sueño/desconexión hacia el de vigilia/conexión, quizás el estado de persona real, desprovista de todo elemento imaginario. Todas las tomas se han hecho dentro de un lapso de 1 minuto despueś de despertar. Texto: Cristobal Barrientos.
Holga 120 CFN
Ilford HP5@1600 ASA
Negativo digitalizado
jueves 6 de agosto de 2009
sábado 1 de agosto de 2009
Fotografias de Cecilia Avendaño (1980)
Serie: PRIDE
http://www.nodefinitivo.com/cecilia.htm




Los personajes, que recuerdan a paisajes de ciencia ficción y cuya apariencia de niños los unifica provocadoramente, hablan de seres cuya metamorfosis remiten a mundos virtuales. La artista interviene los retratos con programas de manipulación de imágenes pero, en vez de hacer gala de las posibilidades del software, demuestra las capacidades de crear un mundo poético. Mundo que apela a lo tecnológico pero también permite apreciar una relectura crítica de la persistencia de la tradición fotográfica y cinematográfica en los nuevos soportes digitales en el siglo XXI.
El trabajo de Cecilia Avendaño se desarrolla principalmente en la línea de la práctica fotográfica llevados a los límites de su concepción tradicional. Así, ha desarrollado trabajos que aluden a los procedimientos básicos del efecto de la luz sobre las superficies fotosensibles hasta los montajes y collages persistentes en la actual fotografía digital. Logra parecer complaciente en los términos de un espectador determinado al consumo de lo bello pero que, sin embargo, rápidamente se encuentra agredido con elementos que desestabilizan la armonía de la composición.
Texto extraido desde LUN - Diario Las Ultimas Noticias - 27 de Mayo de 2009
http://www.nodefinitivo.com/cecilia.htm




Los personajes, que recuerdan a paisajes de ciencia ficción y cuya apariencia de niños los unifica provocadoramente, hablan de seres cuya metamorfosis remiten a mundos virtuales. La artista interviene los retratos con programas de manipulación de imágenes pero, en vez de hacer gala de las posibilidades del software, demuestra las capacidades de crear un mundo poético. Mundo que apela a lo tecnológico pero también permite apreciar una relectura crítica de la persistencia de la tradición fotográfica y cinematográfica en los nuevos soportes digitales en el siglo XXI.
El trabajo de Cecilia Avendaño se desarrolla principalmente en la línea de la práctica fotográfica llevados a los límites de su concepción tradicional. Así, ha desarrollado trabajos que aluden a los procedimientos básicos del efecto de la luz sobre las superficies fotosensibles hasta los montajes y collages persistentes en la actual fotografía digital. Logra parecer complaciente en los términos de un espectador determinado al consumo de lo bello pero que, sin embargo, rápidamente se encuentra agredido con elementos que desestabilizan la armonía de la composición.
Texto extraido desde LUN - Diario Las Ultimas Noticias - 27 de Mayo de 2009
miércoles 15 de julio de 2009
Texto y Fotografias de Alma Paz Riquelme (1982)
http://pa.photoshelter.com/c/southcone/gallery/Subways-APR/G0000k5hElCxj6oI/
Serie: Vestigios




"Es verdad que no debemos cerrar la puerta a la libre concurrencia y producción del salitre de Tarapacá, pero tampoco debemos consentir que aquella vasta y rica región sea convertida en una simple factoría extranjera.
No podría desconocerse el hecho muy grave y real de que la singularidad de la industria, la manera como se ha producido la constitución de la propiedad salitrera, la absorción del pequeño capital por el capital extranjero, y hasta la índole de las razas que se disputarán el imperio de aquella vastísima y fecunda explotación, imponen una legislación especial, basada en la naturaleza de las cosas y en las necesidades especiales de nuestra existencia económica e industrial."
José Manuel Balmaceda Presidente de Chile, 1886-1891
Serie: Vestigios




"Es verdad que no debemos cerrar la puerta a la libre concurrencia y producción del salitre de Tarapacá, pero tampoco debemos consentir que aquella vasta y rica región sea convertida en una simple factoría extranjera.
No podría desconocerse el hecho muy grave y real de que la singularidad de la industria, la manera como se ha producido la constitución de la propiedad salitrera, la absorción del pequeño capital por el capital extranjero, y hasta la índole de las razas que se disputarán el imperio de aquella vastísima y fecunda explotación, imponen una legislación especial, basada en la naturaleza de las cosas y en las necesidades especiales de nuestra existencia económica e industrial."
José Manuel Balmaceda Presidente de Chile, 1886-1891
miércoles 8 de julio de 2009
domingo 5 de julio de 2009
Fotografias de PALOMA VILLALOBOS (1976)
SERIE: PLANTA Y CIÉNAGAS 1,2, 3,4: NUEVAS FORMAS DE VIDA.




Desechos vegetales pesquisados por las calles de Berlín por la artista, son dispuestos, manipulados materialmente y cromáticamente, junto a materiales plásticos y agua.
Construyendo así un escenario, el referente, previo a la toma, creando una nueva realidad a partir de una escenografía totalmente artificial.
http://palomavillalobos.blogspot.com/




Desechos vegetales pesquisados por las calles de Berlín por la artista, son dispuestos, manipulados materialmente y cromáticamente, junto a materiales plásticos y agua.
Construyendo así un escenario, el referente, previo a la toma, creando una nueva realidad a partir de una escenografía totalmente artificial.
http://palomavillalobos.blogspot.com/
sábado 4 de julio de 2009
Fotografías de TAMARA KRAMARENCO MULLER, 21 años.
http://www.flickr.com/photos/versiondos



La fotografía detiene, instaura un estado constante, juego analógico menos despreciativo que la memoria. Arranca por un disparo la certeza formal de la presencia: tiro de gracia paralizante de la conciencia de lo vivo y de la continuidad de la muerte; pero también venganza de lo fotografiado, ya que se aniquila como objeto familiar conocido y se convierte en algo monstruosamente extraño, brillando con una seducción venida no se sabe de dónde.
Del Libro “El tiro de gracia” de Maria Inés García Canal y Humberto Chávez Mayol.



La fotografía detiene, instaura un estado constante, juego analógico menos despreciativo que la memoria. Arranca por un disparo la certeza formal de la presencia: tiro de gracia paralizante de la conciencia de lo vivo y de la continuidad de la muerte; pero también venganza de lo fotografiado, ya que se aniquila como objeto familiar conocido y se convierte en algo monstruosamente extraño, brillando con una seducción venida no se sabe de dónde.
Del Libro “El tiro de gracia” de Maria Inés García Canal y Humberto Chávez Mayol.
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